Un koala con buen rollo, sin disfraz
El retrato es directo: un koala gris de orejas grandes, nariz negra ancha y manos delanteras peludas asomando bajo la camisa hawaiana. Nada más. Lo creé de frente, con el estampado de flores por delante, para que en una camiseta se lea de un vistazo y sin ruido de fondo.
Y funciona precisamente porque no va de chiste. No es una camiseta de animalito gracioso: es un tipo con carácter que te cae bien de entrada, tranquilo, del que no se altera por nada. Cooper es así también en su historia: cálido, lento de hablar, de los que se toman las cosas con calma. Esa forma de ser sin prisas es la que llevas puesta, y por eso pega para casi cualquier día.







