De bajo consumo, no vago
Los koalas duermen casi todo el día porque queman muy poca energía, y Cooper lo defiende con orgullo: «no soy vago, soy de bajo consumo, que hay una diferencia». En su historia madruga a las cinco para la radio —lo peor del día para él— y luego cae en una siesta larga que llama supervivencia. Es un koala de vida tranquila y calentita, de sofá y ventilador. Justo el ánimo de ponerse una sudadera y no hacer planes.







