El retrato que se queda con la pared
Lo que cuelgas es el retrato: un koala de orejas grandes y peludas, nariz negra ancha, mirada de frente. Lo creé de frente y con el fondo liso: aguanta bien de lejos y no pelea con lo que tenga alrededor. Con marco pesa distinto que una lámina suelta: se lee como cuadro, con su borde y su encuadre, y ordena la pared en vez de decorarla sin más.
En la bio de Cooper descubrirás que hay un tipo con oficio y con pueblo detrás de esa cara de peluche: es locutor de una radio comunitaria en la costa este de Australia. El retrato no cuenta eso; sostiene la mirada y ya.







