Te conoce por la voz, aunque no te vea
Birdie tiene un oído raro para la gente: si hablaste una vez cerca de él, te tiene guardado para siempre, aunque no te vuelva a ver la cara. En su historia lo cuenta como un truco suyo, sin darle importancia. La noche que el barco de su padre entró tardísimo, con la niebla cerrada sobre el muelle, Birdie lo reconoció antes que nadie: sacó su voz de entre otras veinte y salió corriendo hacia la nada blanca. No lo piensa como un don; para él es normal oír mejor que los demás.







