La pregunta de Kouré
A los dieciséis años, Ayana fue de viaje escolar a Kouré, una zona a sesenta kilómetros al sureste de Niamey, en Níger. Era la primera vez que veía jirafas. No fue una revelación espectacular. Los compañeros del autobús gritaban y señalaban. Ayana se quedó mirando. Animales altos, lentos, que comían hojas de acacia sin prisa mientras el polvo del harmattan se les posaba en el lomo.
El guía local contó que en los noventa quedaban menos de cincuenta jirafas en toda la región. Que habían estado a punto de desaparecer. Que la comunidad había pactado con los conservacionistas para protegerlas y que, poco a poco, habían vuelto. Ayana le hizo una pregunta: \"¿Quién cuenta eso? ¿Quién lo guarda?\"
El guía no supo contestar.







