Un koala levantado antes que nadie
En su historia, Cooper hace el programa de desayuno en la emisora de su pueblo, de seis a nueve, gratis, por gusto. Y lo primero, siempre, el café: solo, casi hirviendo, del grano que compra en un sitio concreto, porque del de la gasolinera no se fía. Ese rato a oscuras, con el valle aún dormido, es de los que más protege del día. Aunque no hagas radio, seguramente tienes tu propia versión: el primer café antes de que empiece todo.







